[SEPLA-Lista-Oficial3332] Intervención Miguel Díaz Canel en Seminario SEPLA-GT CLACSO s/ECONOMIA MUNDIAL y CRISIS-REDEM

Intervención del Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel (MDC) en la sesión del Seminario: REDEM – SEPLA – GT – CLACSO Crisis y Economía Mundial.

Moderador: Dr. Julio Gambina. XIV Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo. La Habana - 15 de noviembre de 2023.

Nota: La grabación de esta intervención ha sido realizada en la sala en donde se desarrollaba la sesión. Luego ha sido desgrabada textualmente y revisada por MDC.

“Me siento obligado a compartir con Uds. algunas ideas, sobre todo por vuestro aporte a este evento organizado por la ANEC, y para agradecer la presencia de todos Uds. que nos visitan, de otros países. Y por supuesto para los académicos cubanos, los economistas cubanos, los cubanos que representan distintos saberes y que están involucrados con las temáticas que estamos abordando y debatiendo en este encuentro.

Yo estoy aquí por dos motivaciones fundamentales. Una es el compromiso que tenemos con el rescate de estos eventos fundados por el Comandante en Jefe, Fidel Castro. Por eso le planteamos a la ANEC (Asociación Nacional de Economistas de Cuba) que era el momento de volver a rescatar los encuentros, lo haremos cada dos años, que se mantenga un debate sistemático que nos permita construir consenso y actualizar visiones y puntos de vista, porque, aunque el tema de la globalización ya lo tenemos más conceptualizado como aquí se ha hablado, hay rasgos nuevos del imperialismo, hay rasgos nuevos incluso de la globalización. Gambina y otros ponentes han planteado todo este tema, de la liberalización de los mercados, y sobre todo la aplicación de medidas coercitivas. Esa es una motivación. Un compromiso.

La otra es de aprendizaje. A los que tenemos hoy tareas de dirección, sobre todo en la construcción socialista, en un país que no va a renunciar a eso, y que tiene que construir el socialismo en medio de una coyuntura internacional sumamente compleja, a 90 millas de la potencia imperial más grande del mundo.

Vivimos hoy un bloqueo recrudecido. Cuba no está viviendo el mismo bloqueo que denunciábamos hace unos años. Desde el segundo semestre de 2019 hacia acá estamos viviendo otras condiciones de bloqueo de manera terrible. Por eso, para nosotros, todo el enfoque desde la economía política y desde el análisis marxista nos ayuda mucho. Para corregir, para perfeccionar, lo que hacemos, lo que nos proponemos, y sobre todo para mantener el camino de la construcción socialista.

Hoy, dentro de lo que es posible hacer, en tiempos como este, y buscando que con lo que hacemos en el presente no estemos malogrando el sueño futuro del socialismo, como modelo, como construcción.

Y esto tiene que ver mucho con este enfoque hacia la economía política, el enfoque crítico desde el marxismo. Tiene que ver mucho con que aquí diseñamos un sistema de gestión de gobierno basado en ciencia e innovación, para enfrentar la crisis de la pandemia. Pero que nos dio un aprendizaje que ahora lo estamos llevando al resto de los ámbitos de la vida ideológica, de la vida económica, de la vida social del país.

Y todo este elemento de crear grupos de trabajo donde estén todos los saberes, grupos multidisciplinarios, intersectoriales, de expertos y académicos, los hemos involucrado en la actividad de la economía, en la actividad social, pero también incluso en la actividad del Partido Comunista Cubano.

Nosotros tenemos grupos de asesores que nos están ayudando a formular, a estudiar, a conocer, a actualizar, los elementos del sistema político, de trabajo, con los clientes, la formación de los cuadros, con la atención a los problemas económicos, a las entidades de gobierno.

Yo digo que a veces el Palacio de la Revolución parece un palacio de ciencia, porque ahí entran y salen mujeres y hombres de las Ciencias todos los días. Porque nada de lo que se discute se aborda sin estar presente el criterio de experto, el criterio de los académicos, en todos los sentidos. Y hemos pedido, que los juristas, los economistas, los políticos, los marxistas estén presentes en todos esos debates.

Hoy todos los grupos se están formando, y están trabajando en políticas públicas, en políticas de gobierno, en políticas de Estado, y en leyes, tienen estos componentes. Además de los saberes propios del tema que se está buscando, para que no haya equivocaciones en los enfoques marxistas, en los de economía política, en los enfoques jurídicos, y además porque ganamos tiempo. Porque si no trabajamos con estos instrumentos, estas políticas, y las llevamos después a debate popular, o a los debates especializados ¿Qué es lo que pasa? Que, si no están robustas desde el punto de vista de la visión marxista o la visión de la economía política, desde la visión jurídica tenemos que regresar atrás. Por la cantidad de señalamientos que se hacen. Y esto nos aporta mucho.

Estuve ayer en una sesión –del congreso- de cooperativismo que nos ratificó muchas de las situaciones que tenemos hoy y pueden aportar al modelo económico social de nuestro país.

Aquí –en esta sesión- se empezó abordando el tema del desorden monetario financiero internacional. No les voy a hablar desde lo académico sino desde las visiones personales, las vivencias propias, y sabiendo que hay cosas en las que a lo mejor no tengo la razón, pero voy a hablar con honestidad. Yo quisiera abordar esto desde dos visiones. Una, desde el papel de Cuba en la presidencia pro tempore del Grupo de los 77, y otra sobre la propia situación de Cuba.

Nosotros nos planteamos en el país hacer una presidencia muy activa en el Grupo de los 77 durante todo el año. Hemos convocado constantemente a todos los países de este grupo a debates sobre los temas actuales. Hicimos una cumbre del Grupo de los 77 antes de ir a la Asamblea General de las Naciones Unidas, con la perspectiva del tema de la ciencia y la innovación para resolver los problemas globales.

Para esto es que ayudamos a construir un consenso y consideramos que ese consenso se vio reflejado en las intervenciones de los jefes de las delegaciones de los miembros del Grupo de los 77 en la Asamblea General de Naciones Unidas.

Representando al Grupo nosotros estuvimos en la cumbre para el Financiamiento al Desarrollo como pomposamente se le llamó, en Francia. Ahí me recordé mucho de algo que decía Chávez, ‘los presidentes van de cumbre en cumbre y los pueblos de abismo en abismo’. Era una farsa.

Ahí veías a los representantes de todas las instituciones bancarias, financieras internacionales, hablando de supuesto financiamiento para los países en desarrollo. Una mentira. ¿Dónde están los financiamientos? Tratan de ganar tiempo y engañarnos. Ni tan siquiera los fondos que se han planteado en todas las cumbres para ayudar a mitigar los problemas del medioambiente, para construir con el principio de las responsabilidades compartidas y diferenciadas, se ha dado; y siguen creciendo los gastos militares.

Hoy estamos sufriendo el genocidio del pueblo palestino en Gaza.

Entonces ver todo aquello, todas aquellas promesas, y como entonces te van imponiendo criterios de una filosofía de liberalismo, de neoliberalismo, y como alguna gente nuestra se las va tragando. Y yo no digo que no haya cosas que haya que promover, que no haya que tener como aspiración, pero también hay que ver las trampas de los enfoques que nos tratan de imponer. Ver el pensamiento neoliberal.

Hay una cantidad de transiciones y de colores tremenda: ‘transición verde’, ‘economía verde’, ‘transición energética’, que no digo que no haya que buscar cosas más eficientes. Pero uno dice, los países del Tercer Mundo, o los países en desarrollo, cuándo van a tener financiamiento y posibilidades para eso. Porque además en todos los debates en los que hemos estado y los que hemos promovido, con relación a los países del sur que están en el Grupo de los 77 más China, lo que nos dicen es que están excluidos del crecimiento global. Eso te lo plantean todos los países.

Este desorden financiero y monetario internacional está representado en el orden económico y financiero internacional, hay consenso en los países del sur que hay que eliminarlo y que tenemos que ir a otra construcción, porque es el principal obstáculo para lograr el derecho al desarrollo de estos países. No solo tener el desarrollo, sino para tener el derecho a desarrollarse, que nos lo están negando.

Además, se va viendo que hay un grupo de datos que están dando la creciente brecha de desarrollo entre norte y sur. Y crece el endeudamiento también (…), que es una batalla que Fidel inició en los años ’80 y que hay que seguir dando, porque hoy la deuda externa sigue siendo un problema de nuestros países. Se cumplen 40 años del libro de Fidel sobre la deuda externa.

Por otra parte, representando al Grupo de los 77 estuvimos en la cumbre de los BRICS, en Sudáfrica. Ahí vimos un enfoque diferente. Ahí hay que ver, es un grupo de países muy nuevo, pero para los países del sur hay un enfoque más inclusivo, de más sensibilidad hacia los problemas del sur, yo diría que hay un enfoque más cooperativo y ahí hay que observar cómo se va moviendo. Que una persona como Dilma, con su compromiso, esté al frente del banco del Grupo de los BRICS, también abre posibilidades para los países en desarrollo. Esa es la visión del Grupo de los 77.

Pero vamos un poco –ahora- a la visión de Cuba. Creo que podemos interrelacionar los elementos que se han planteado aquí en varias ponencias, en particular la de Pasqualina, (Pasqualina Curcio Curcio) que casi ha retratado o descripto la situación cubana.

Como yo les decía vivimos un bloqueo recrudecido. Ese bloqueo recrudecido comenzó en el segundo semestre de 2019 cuando empezamos a sentir el efecto de más de 243 medidas que aplicó la administración norteamericana de Trump. Para colmo, 8 o 9 días antes de entregar la presidencia, en los días de enero del 2020, nos incluyen en una lista de países que supuestamente –todo el mundo sabe que es absurdo, que es mentira- apoyan el terrorismo. En estos dos elementos de recrudecimiento del bloqueo y la inclusión en la lista de países terroristas hay argumentos que demuestran lo que defendió recién Pasqualina como hipótesis, que es una tesis ¿cómo juega el poder dinero en la hegemonía? Fíjense, aquí usted puede recrudecer el bloqueo entre otras cosas porque aplican el cap. 3 de la Ley Helms Burton. Ese capítulo internacionaliza el bloqueo.

¿Cómo una potencia tiene condiciones para internacionalizar el bloqueo? Sencillamente por la hegemonía, y la hegemonía está basada en el dinero. Porque hay una cantidad de interrelaciones que hay que conocer. Toda una trama de interrelaciones, bancarias, financieras, institucionales en donde todo el mundo le rinde cuentas a los yanquis. Y por eso los yanquis pueden promulgar una ley llamada Helms Burton donde internacionalizan el bloqueo. Y bajo esa ley se sancionan bancos en cualquier lugar del mundo, se sanciona agencias financieras en cualquier lugar del mundo, impide a Cuba cualquier operación bancaria o financiera, sencillamente por las políticas del bloqueo internacionalizado. Que se recrudece cuando te ponen en la lista de países terroristas. Ahí se te corta todo.

¿Por qué EE.UU. lo puede hacer? Por la hegemonía que tiene a partir del dinero. Eso nos ha puesto en una situación extremadamente compleja de resolver. Bajo esas condiciones nos provocaron desabastecimiento de alimentos, de medicamentos, de materias primas para impulsar los principales procesos de producción y servicios.

En Cuba, sin tener piezas de repuesto para poder darle los mantenimientos que van a nuestro sistema electroenergético nacional, sin tener crédito, sin tener nuevas inversiones para el desarrollo, nos llegó la COVID. Entonces aquí hubo una confluencia de problemáticas que nos han llevado a esta situación que hemos vivido en los últimos tres años.

Nosotros estamos viviendo con la cuenta corriente (ajustando la cuenta contable con la cuenta corriente). Aquí no hay crédito para inversiones, aquí no hay crédito para nada. (…) Aquí todas las semanas se hace un ejercicio, un grupo de compañeras y compañeros hacemos una lista: esto fue lo que entró y esto es lo que se necesita el país –hay una lista larguísima-. Hay que volvernos magos para ver cómo este poquito se lo ponemos a algunas prioridades. Solo algunas prioridades. No hay otra. No tenemos otras reservas. Todo esto cortó nuestras principales fuentes de ingreso. Los ingresos por exportaciones, por el turismo, las remesas, todo. Lo recortó a niveles muy altos.

Eso ha provocado también –un límite en- uno de los temas que planteó Alejandro (Alejandro C. López Bolaños), en el tema de infraestructura. No hemos podido ponerle inversión a la infraestructura. Materiales, institucionales, etc. sobre todo cuando nosotros tenemos una vocación desde el proceso de construcción socialista de que la mayor parte de nuestras inversiones en infraestructura están llevadas a lo institucional para potenciar programas sociales. Educación, salud, cultura. Uno recorre Cuba y en cualquier lugar va a encontrar una institución del sistema de atención primaria, del sistema de atención de salud, una institución del sistema educacional, va a encontrar una institución cultural, además de las inversiones que se han hecho en áreas industriales, en el propio sector electroenergético.

Y lo más interesante de esto tiene que ver con la hegemonía del capitalismo. Eso de que la democracia representativa con pluripartidismo es democracia, es una mentira. Una administración republicana nos aplicó las 243 medidas y nos puso en la lista de países que apoyan el terrorismo. Una administración Biden, nos ha mantenido en la lista y ha mantenido las 243 medidas sin ninguna alteración. Entonces es una mentira de que hay dos partidos en EE.UU. Hacen lo mismo. Mandan los partidos. O manda el complejo militar industrial.

Vamos a los orígenes de esta campaña mediática y todo el poderío donde está el dinero atrás, como hegemónico, que también tienen en los medios de comunicación masivos, en las redes sociales y en la propia internet, como han podido camuflajear sus responsabilidades con el conflicto europeo y con el genocidio en Gaza.

Esas son las tristes realidades del mundo provocadas por este desorden monetario y financiero, entre otras cosas.

Esas situaciones que hoy están presentes en Cuba nos han limitado mucho en la disponibilidad de divisas para enfrentar los problemas y las necesidades del país. Tiene que ver entonces con lo que Pasqualina muy bien describió. Al no poder potenciar un mercado cambiario legal se nos potencia un mercado cambiario ilegal. Que prácticamente se convierte en el fijador de precios de la economía y de la vida y del comercio interior. Apoyado desde plataformas especulativas contrarrevolucionarias que están fuera de Cuba, y que funcionan en las redes sociales. Se las aplicaron a Venezuela también. Y son las que se van convirtiendo en referentes del tipo de cambio, y especulan sobre el tipo de cambio. Y nosotros hemos comprobado que el cambio legal no es ése, pero hay uno que se promueve por una plataforma contrarrevolucionaria, que se toma, a veces, como referencia.

Estoy de acuerdo con Pasqualina que hay una construcción ideológica, para atacar en lo económico y para provocar desestabilización. Y ahí entonces, suben los precios, tenemos inflación, el poder adquisitivo es menor, y se nos acumula un grupo de problemáticas sociales. Todo esto está presente desacreditando al gobierno, desacreditando a la Revolución, la tesis de estado fallido, nos ponen también como que somos dictadores, y todas estas cosas que son una construcción que responde a la guerra no convencional.

Hoy yo diría que como parte de esa guerra no convencional ante Cuba hay tres elementos: una es la concepción de asfixia económica, la describió José Luis (Rodríguez) cuando se refirió al memorándum Mallory en su brillante conferencia junto a la de Gambina el día que inauguramos el evento. La apuesta del gobierno norteamericano es con el recrudecimiento del bloqueo seguir apretando las tuercas económicas para buscar la fractura entre la población cubana y el gobierno y que eso lleve al estallido social a la inestabilidad, después el pretexto para intervención humanitaria. Eso lo vimos en Venezuela, eso lo vimos en Nicaragua también, son elementos de guerra no convencional.

Esto se apoya con otra estrategia estructurada de subversión ideológica, fíjense que siempre hablan de cambio de régimen, y cada vez que nosotros hacemos una medida tratan de ver como ahí se montan para el supuesto cambio de régimen. Ahora que hemos desarrollado, por determinado análisis que hemos tenido que hacer, que hemos planteado que dentro de nuestro modelo económico social socialista puede existir un sector no estatal como complemento de la economía estatal, están apostando a que ese sector no estatal se convierta en un agente de cambio de la Revolución. Y esa plataforma de subversión ideológica que tiene fondos públicos conocidos, en agencias gubernamentales norteamericana como la (…) USAID y fondos oscuros que no se conocen, y que nosotros sí lo sabemos. Entonces están actuando alimentando eso, y apoyados por una campaña mediática de descrédito de la Revolución Cubana en las redes sociales, como dice nuestro amigo Frei Betto, no son redes sociales, son redes digitales y a veces actúan más como antisociales que como sociales. Por toda la vulgaridad, la banalidad y la perversidad con la que se generan los contenidos, en esas redes.

Y aquí hay otro elemento más, y alguien se refirió aquí a él, yo creo que fue la propia Pasqualina, es que hay una plataforma de colonización cultural. Nos quieren convertir de nuevo en una neocolonia. Y esa no es solo para Cuba. Esa es la distinción que nosotros hacemos, es para el mundo entero. Porque para ser hegemónicos, lo primero, es que hay que romper las identidades de los pueblos con sus raíces. Es una batalla cultural y cuando logran que los pueblos rompan con su identidad, con su cultura, en su sentido más amplio rompan con su historia y vean como obsoletos los valores que les da esa historia. Entonces acá aspiran a cambiar los paradigmas. Y ¿cuál es el paradigma que tratan de imponer? El paradigma hegemónico. Hay que ver que escriben los ideólogos norteamericanos en sus libros sin una gota de vergüenza. Están tan convencidos de esto que no lo ocultan. Y de ahí que millones de personas en el mundo asumen sus patrones, de música, de consumo, la industria del entretenimiento y todos estos elementos.

Todo está orientado también a fracturar la conciencia social. Sin conciencia social los pueblos no pueden hacer revoluciones. Sin conciencia social los pueblos no pueden entender lo que está pasando. Sin conciencia social los pueblos no pueden discernir cuanta trampa hay en ese mensaje consumista y no pueden discernir cuales son los verdaderos propósitos hegemónicos del imperialismo.

Y entonces todo esto choca en la economía cubana. José Luis hacía un análisis histórico de cómo Fidel concebía sus aportes a la economía cubana, y marcó un rumbo. Yo siempre me he debatido en una contradicción personal, interna, por un lado, me toca ser muy crítico de nuestra economía, porque si no soy crítico no estamos viendo lo que estamos haciendo, no perfeccionamos. Y tengo una responsabilidad con eso.

Pero también la veo de otra visión que es la que creo José Luis ha tratado de expresar, esa economía que yo critico, la critican los cubanos, estamos insatisfechos con lo que se ha logrado hacer. No olvidemos que ha mantenido una obra social. Con un grupo de resultados que no lo tienen países que tienen mucho más dinero que Cuba. Entonces vamos a ver en que se ha sido ineficiente y en que se ha sido eficiente. Sobre todo, porque es una economía que se ha desarrollado en condiciones de guerra, en condiciones de agresión.

Pero incluso con todos los efectos del recrudecimiento externo, con todos los efectos de la pandemia, los indicadores de salud, educación, cultura, deporte, en Cuba siguen siendo elevadísimos. Y siguen estando por encima de lo que nos corresponde como una isla de diez millones de habitantes. Y no dejamos de observar que hay indicadores que se nos han resentido un poco en medio de esta situación. Por eso mucha infraestructura se orientó, mucha inversión se orientó, hacia el sector social y hacia las personas, hacia programas sociales.

En medio de esto Uds. me dirán, pero ¿cuál es la solución? Yo creo que la solución que tenemos en las condiciones actuales, nosotros de momento no podemos, por nuestras exportaciones, por otras cosas que hagamos, no podemos lograr todo el ingreso de divisas que necesita el país. Pero no nos vamos a rendir. Tenemos que ir buscando caminos. Profundizando. Perfeccionando cosas que nos permitan con el menor gasto de divisa, cómo podemos potenciar la producción: trabajando compañeros y compañeras. Trabajando. ¿Cómo creamos riqueza en esas condiciones? ¿Cómo repartimos la riqueza? Con justicia social. Y así estamos apoyando el socialismo.

Uds. me dirán, ¿pero eso es un poco idealista?

No. Yo desarrollé la convicción cuando enfrentamos la COVID, (sobre) la “resistencia creativa” y lo he compartido.

Nosotros con la COVID no solo resistimos. El tema de la pandemia, el recrudecimiento del bloqueo.

Nosotros con La COVID, además, nos desarrollamos y avanzamos. Cuando aquí la COVID entró, y cuando nos dimos cuenta que nosotros no íbamos a tener acceso a las vacunas que se estaban haciendo en el mundo, convocamos a nuestros científicos. Ahí fue donde pusimos a punto el sistema de gestión de gobierno basado en ciencia e innovación que ahora lo estamos llevando a la soberanía alimentaria, y a otros ámbitos. Y les dijimos: aquí hace falta soberanía para enfrentar esto y la soberanía nos la da una vacuna cubana. Una vacuna cubana.

Eso fue en marzo del 2021. En julio del 2021 había ya el primer par de candidatos vacunales. La historia después Uds. la conocen. Cinco candidatos vacunales. Hoy tres son vacunas probadas con una efectividad tremenda ante las cepas más virulentas que hay. Debido a la pandemia, dos son hoy candidatos vacunales que están en fases avanzadas de desarrollo clínicos. Hay uno de ellos, la Mambisa, que cuando salga va a ser un palo (como dicen los cubanos) con tecnología moderna que se aplica por vía nasal ¿Y qué logramos entonces? Cuando teníamos al 60 % de la población vacunada con primera dosis, se cayó el pico pandémico que venía de varios meses.

Hoy Cuba es uno de los dos países que más dosis de vacunas ha aplicado por habitante. Es uno de los veinte o veintipico países que tiene en el mundo más del noventa por ciento de su población vacunada con esquema completo, con una vacuna propia.

Fuimos los primeros en el mundo que vacunamos población pediátrica por encima de los dos años. Una letalidad de 0,76, hoy el mundo tiene una letalidad de uno, y América Latina y el Caribe una letalidad de más de 1,4. Y eso lo hicimos en esas condiciones. ¿Resistimos nada más? Resistimos y avanzamos. ¿Cuántos países en el mundo producen vacunas? No son más de diez. Pero, ¿Cuántos países en desarrollo pudieron crear su propia vacuna? Solo Cuba.

Y no la usamos solo nosotros. La compartimos con otros países del mundo. Como fueron nuestros médicos también a lugares que eran epicentro de la enfermedad, en momentos muy complejos y dieron ahí ayuda internacional. De esas brigadas médicas, ahora el imperialismo, con esa campaña de colonización cultural y de descrédito mediático, está diciendo que es explotación de fuerza de trabajo.

Pero como dijo Fidel, nosotros no mandamos soldados al mundo, nosotros mandamos médicos. Y es para salvar vidas. Y fíjense esas vacunas no están registradas. Ni esa, ni la rusa, ni la china, están registradas. Habrá que ver por qué. Por el poder del dinero, por el poder de las trasnacionales de la medicina farmacéutica, a las que no le interesa cada medicamento, que no le interesa el medicamento que resuelva la enfermedad, le interesa la gente enferma para poder vender más y tener más utilidades.

Entonces a nosotros con estas cosas que les describí nos están aplicando una lógica imperialista. Y la respuesta de Cuba va a seguir siendo la construcción socialista.

Hemos cometido errores, sí. Los estamos valorando, estamos en un proceso de valoración, estamos tomando referencia de un proceso de rectificación al que convocó Fidel en los años ’80. Y en los próximos meses estaremos compartiendo con nuestra población todo un grupo de cosas que queremos hacer de análisis conjunto sobre errores, corrección, pero no vamos a renunciar a la construcción del socialismo.

Tenemos que enfrentar errores, tenemos que enfrentar problemas acumulados que tenemos, de una época muy compleja, como la que les estoy refiriendo del periodo especial. Y tenemos también que enfrentar problemas nuevos que nos crea la situación internacional. Nosotros no somos una burbuja en el mundo. Y eventos como este, la participación de ustedes, los enfoques que ustedes dan. Nos dan aprendizaje. Nos dan luces para lo que tenemos que hacer. Pero también nos ratifican muchas convicciones. Porque lo que Uds. están denunciando y discutiendo hoy aquí, es parte de lo que nosotros también estamos enfrentando, con las convicciones que nosotros tenemos. Muchas Gracias. (Aplausos).

···

Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires.
Teléfono: (54 11) 4551 6869 / 4381 5574
Celular whatsapp: +54 9 11 5502 0283
visitá mi blog www.juliogambina.blogspot.com /face - twitter - instagram

Intervención de Miguel Díaz Canel. Revisada por el autor.docx (23.8 KB)

JULIO
EXCELENTE TRANSCRIPCION.
TE FELICITO.
UN ABRAZO
JL

···

El vie, 8 dic 2023 a las 14:36, Julio Gambina vía Foro_SEPLA (<sepla@sepla21.org>) escribió:

| Julio Gambina jcgambina Miembro de la Junta Directiva
8 Diciembre |

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Intervención del Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel (MDC) en la sesión del Seminario: REDEM – SEPLA – GT – CLACSO Crisis y Economía Mundial.

Moderador: Dr. Julio Gambina. XIV Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo. La Habana - 15 de noviembre de 2023.

Nota: La grabación de esta intervención ha sido realizada en la sala en donde se desarrollaba la sesión. Luego ha sido desgrabada textualmente y revisada por MDC.

“Me siento obligado a compartir con Uds. algunas ideas, sobre todo por vuestro aporte a este evento organizado por la ANEC, y para agradecer la presencia de todos Uds. que nos visitan, de otros países. Y por supuesto para los académicos cubanos, los economistas cubanos, los cubanos que representan distintos saberes y que están involucrados con las temáticas que estamos abordando y debatiendo en este encuentro.

Yo estoy aquí por dos motivaciones fundamentales. Una es el compromiso que tenemos con el rescate de estos eventos fundados por el Comandante en Jefe, Fidel Castro. Por eso le planteamos a la ANEC (Asociación Nacional de Economistas de Cuba) que era el momento de volver a rescatar los encuentros, lo haremos cada dos años, que se mantenga un debate sistemático que nos permita construir consenso y actualizar visiones y puntos de vista, porque, aunque el tema de la globalización ya lo tenemos más conceptualizado como aquí se ha hablado, hay rasgos nuevos del imperialismo, hay rasgos nuevos incluso de la globalización. Gambina y otros ponentes han planteado todo este tema, de la liberalización de los mercados, y sobre todo la aplicación de medidas coercitivas. Esa es una motivación. Un compromiso.

La otra es de aprendizaje. A los que tenemos hoy tareas de dirección, sobre todo en la construcción socialista, en un país que no va a renunciar a eso, y que tiene que construir el socialismo en medio de una coyuntura internacional sumamente compleja, a 90 millas de la potencia imperial más grande del mundo.

Vivimos hoy un bloqueo recrudecido. Cuba no está viviendo el mismo bloqueo que denunciábamos hace unos años. Desde el segundo semestre de 2019 hacia acá estamos viviendo otras condiciones de bloqueo de manera terrible. Por eso, para nosotros, todo el enfoque desde la economía política y desde el análisis marxista nos ayuda mucho. Para corregir, para perfeccionar, lo que hacemos, lo que nos proponemos, y sobre todo para mantener el camino de la construcción socialista.

Hoy, dentro de lo que es posible hacer, en tiempos como este, y buscando que con lo que hacemos en el presente no estemos malogrando el sueño futuro del socialismo, como modelo, como construcción.

Y esto tiene que ver mucho con este enfoque hacia la economía política, el enfoque crítico desde el marxismo. Tiene que ver mucho con que aquí diseñamos un sistema de gestión de gobierno basado en ciencia e innovación, para enfrentar la crisis de la pandemia. Pero que nos dio un aprendizaje que ahora lo estamos llevando al resto de los ámbitos de la vida ideológica, de la vida económica, de la vida social del país.

Y todo este elemento de crear grupos de trabajo donde estén todos los saberes, grupos multidisciplinarios, intersectoriales, de expertos y académicos, los hemos involucrado en la actividad de la economía, en la actividad social, pero también incluso en la actividad del Partido Comunista Cubano.

Nosotros tenemos grupos de asesores que nos están ayudando a formular, a estudiar, a conocer, a actualizar, los elementos del sistema político, de trabajo, con los clientes, la formación de los cuadros, con la atención a los problemas económicos, a las entidades de gobierno.

Yo digo que a veces el Palacio de la Revolución parece un palacio de ciencia, porque ahí entran y salen mujeres y hombres de las Ciencias todos los días. Porque nada de lo que se discute se aborda sin estar presente el criterio de experto, el criterio de los académicos, en todos los sentidos. Y hemos pedido, que los juristas, los economistas, los políticos, los marxistas estén presentes en todos esos debates.

Hoy todos los grupos se están formando, y están trabajando en políticas públicas, en políticas de gobierno, en políticas de Estado, y en leyes, tienen estos componentes. Además de los saberes propios del tema que se está buscando, para que no haya equivocaciones en los enfoques marxistas, en los de economía política, en los enfoques jurídicos, y además porque ganamos tiempo. Porque si no trabajamos con estos instrumentos, estas políticas, y las llevamos después a debate popular, o a los debates especializados ¿Qué es lo que pasa? Que, si no están robustas desde el punto de vista de la visión marxista o la visión de la economía política, desde la visión jurídica tenemos que regresar atrás. Por la cantidad de señalamientos que se hacen. Y esto nos aporta mucho.

Estuve ayer en una sesión –del congreso- de cooperativismo que nos ratificó muchas de las situaciones que tenemos hoy y pueden aportar al modelo económico social de nuestro país.

Aquí –en esta sesión- se empezó abordando el tema del desorden monetario financiero internacional. No les voy a hablar desde lo académico sino desde las visiones personales, las vivencias propias, y sabiendo que hay cosas en las que a lo mejor no tengo la razón, pero voy a hablar con honestidad. Yo quisiera abordar esto desde dos visiones. Una, desde el papel de Cuba en la presidencia pro tempore del Grupo de los 77, y otra sobre la propia situación de Cuba.

Nosotros nos planteamos en el país hacer una presidencia muy activa en el Grupo de los 77 durante todo el año. Hemos convocado constantemente a todos los países de este grupo a debates sobre los temas actuales. Hicimos una cumbre del Grupo de los 77 antes de ir a la Asamblea General de las Naciones Unidas, con la perspectiva del tema de la ciencia y la innovación para resolver los problemas globales.

Para esto es que ayudamos a construir un consenso y consideramos que ese consenso se vio reflejado en las intervenciones de los jefes de las delegaciones de los miembros del Grupo de los 77 en la Asamblea General de Naciones Unidas.

Representando al Grupo nosotros estuvimos en la cumbre para el Financiamiento al Desarrollo como pomposamente se le llamó, en Francia. Ahí me recordé mucho de algo que decía Chávez, ‘los presidentes van de cumbre en cumbre y los pueblos de abismo en abismo’. Era una farsa.

Ahí veías a los representantes de todas las instituciones bancarias, financieras internacionales, hablando de supuesto financiamiento para los países en desarrollo. Una mentira. ¿Dónde están los financiamientos? Tratan de ganar tiempo y engañarnos. Ni tan siquiera los fondos que se han planteado en todas las cumbres para ayudar a mitigar los problemas del medioambiente, para construir con el principio de las responsabilidades compartidas y diferenciadas, se ha dado; y siguen creciendo los gastos militares.

Hoy estamos sufriendo el genocidio del pueblo palestino en Gaza.

Entonces ver todo aquello, todas aquellas promesas, y como entonces te van imponiendo criterios de una filosofía de liberalismo, de neoliberalismo, y como alguna gente nuestra se las va tragando. Y yo no digo que no haya cosas que haya que promover, que no haya que tener como aspiración, pero también hay que ver las trampas de los enfoques que nos tratan de imponer. Ver el pensamiento neoliberal.

Hay una cantidad de transiciones y de colores tremenda: ‘transición verde’, ‘economía verde’, ‘transición energética’, que no digo que no haya que buscar cosas más eficientes. Pero uno dice, los países del Tercer Mundo, o los países en desarrollo, cuándo van a tener financiamiento y posibilidades para eso. Porque además en todos los debates en los que hemos estado y los que hemos promovido, con relación a los países del sur que están en el Grupo de los 77 más China, lo que nos dicen es que están excluidos del crecimiento global. Eso te lo plantean todos los países.

Este desorden financiero y monetario internacional está representado en el orden económico y financiero internacional, hay consenso en los países del sur que hay que eliminarlo y que tenemos que ir a otra construcción, porque es el principal obstáculo para lograr el derecho al desarrollo de estos países. No solo tener el desarrollo, sino para tener el derecho a desarrollarse, que nos lo están negando.

Además, se va viendo que hay un grupo de datos que están dando la creciente brecha de desarrollo entre norte y sur. Y crece el endeudamiento también (…), que es una batalla que Fidel inició en los años ’80 y que hay que seguir dando, porque hoy la deuda externa sigue siendo un problema de nuestros países. Se cumplen 40 años del libro de Fidel sobre la deuda externa.

Por otra parte, representando al Grupo de los 77 estuvimos en la cumbre de los BRICS, en Sudáfrica. Ahí vimos un enfoque diferente. Ahí hay que ver, es un grupo de países muy nuevo, pero para los países del sur hay un enfoque más inclusivo, de más sensibilidad hacia los problemas del sur, yo diría que hay un enfoque más cooperativo y ahí hay que observar cómo se va moviendo. Que una persona como Dilma, con su compromiso, esté al frente del banco del Grupo de los BRICS, también abre posibilidades para los países en desarrollo. Esa es la visión del Grupo de los 77.

Pero vamos un poco –ahora- a la visión de Cuba. Creo que podemos interrelacionar los elementos que se han planteado aquí en varias ponencias, en particular la de Pasqualina, (Pasqualina Curcio Curcio) que casi ha retratado o descripto la situación cubana.

Como yo les decía vivimos un bloqueo recrudecido. Ese bloqueo recrudecido comenzó en el segundo semestre de 2019 cuando empezamos a sentir el efecto de más de 243 medidas que aplicó la administración norteamericana de Trump. Para colmo, 8 o 9 días antes de entregar la presidencia, en los días de enero del 2020, nos incluyen en una lista de países que supuestamente –todo el mundo sabe que es absurdo, que es mentira- apoyan el terrorismo. En estos dos elementos de recrudecimiento del bloqueo y la inclusión en la lista de países terroristas hay argumentos que demuestran lo que defendió recién Pasqualina como hipótesis, que es una tesis ¿cómo juega el poder dinero en la hegemonía? Fíjense, aquí usted puede recrudecer el bloqueo entre otras cosas porque aplican el cap. 3 de la Ley Helms Burton. Ese capítulo internacionaliza el bloqueo.

¿Cómo una potencia tiene condiciones para internacionalizar el bloqueo? Sencillamente por la hegemonía, y la hegemonía está basada en el dinero. Porque hay una cantidad de interrelaciones que hay que conocer. Toda una trama de interrelaciones, bancarias, financieras, institucionales en donde todo el mundo le rinde cuentas a los yanquis. Y por eso los yanquis pueden promulgar una ley llamada Helms Burton donde internacionalizan el bloqueo. Y bajo esa ley se sancionan bancos en cualquier lugar del mundo, se sanciona agencias financieras en cualquier lugar del mundo, impide a Cuba cualquier operación bancaria o financiera, sencillamente por las políticas del bloqueo internacionalizado. Que se recrudece cuando te ponen en la lista de países terroristas. Ahí se te corta todo.

¿Por qué EE.UU. lo puede hacer? Por la hegemonía que tiene a partir del dinero. Eso nos ha puesto en una situación extremadamente compleja de resolver. Bajo esas condiciones nos provocaron desabastecimiento de alimentos, de medicamentos, de materias primas para impulsar los principales procesos de producción y servicios.

En Cuba, sin tener piezas de repuesto para poder darle los mantenimientos que van a nuestro sistema electroenergético nacional, sin tener crédito, sin tener nuevas inversiones para el desarrollo, nos llegó la COVID. Entonces aquí hubo una confluencia de problemáticas que nos han llevado a esta situación que hemos vivido en los últimos tres años.

Nosotros estamos viviendo con la cuenta corriente (ajustando la cuenta contable con la cuenta corriente). Aquí no hay crédito para inversiones, aquí no hay crédito para nada. (…) Aquí todas las semanas se hace un ejercicio, un grupo de compañeras y compañeros hacemos una lista: esto fue lo que entró y esto es lo que se necesita el país –hay una lista larguísima-. Hay que volvernos magos para ver cómo este poquito se lo ponemos a algunas prioridades. Solo algunas prioridades. No hay otra. No tenemos otras reservas. Todo esto cortó nuestras principales fuentes de ingreso. Los ingresos por exportaciones, por el turismo, las remesas, todo. Lo recortó a niveles muy altos.

Eso ha provocado también –un límite en- uno de los temas que planteó Alejandro (Alejandro C. López Bolaños), en el tema de infraestructura. No hemos podido ponerle inversión a la infraestructura. Materiales, institucionales, etc. sobre todo cuando nosotros tenemos una vocación desde el proceso de construcción socialista de que la mayor parte de nuestras inversiones en infraestructura están llevadas a lo institucional para potenciar programas sociales. Educación, salud, cultura. Uno recorre Cuba y en cualquier lugar va a encontrar una institución del sistema de atención primaria, del sistema de atención de salud, una institución del sistema educacional, va a encontrar una institución cultural, además de las inversiones que se han hecho en áreas industriales, en el propio sector electroenergético.

Y lo más interesante de esto tiene que ver con la hegemonía del capitalismo. Eso de que la democracia representativa con pluripartidismo es democracia, es una mentira. Una administración republicana nos aplicó las 243 medidas y nos puso en la lista de países que apoyan el terrorismo. Una administración Biden, nos ha mantenido en la lista y ha mantenido las 243 medidas sin ninguna alteración. Entonces es una mentira de que hay dos partidos en EE.UU. Hacen lo mismo. Mandan los partidos. O manda el complejo militar industrial.

Vamos a los orígenes de esta campaña mediática y todo el poderío donde está el dinero atrás, como hegemónico, que también tienen en los medios de comunicación masivos, en las redes sociales y en la propia internet, como han podido camuflajear sus responsabilidades con el conflicto europeo y con el genocidio en Gaza.

Esas son las tristes realidades del mundo provocadas por este desorden monetario y financiero, entre otras cosas.

Esas situaciones que hoy están presentes en Cuba nos han limitado mucho en la disponibilidad de divisas para enfrentar los problemas y las necesidades del país. Tiene que ver entonces con lo que Pasqualina muy bien describió. Al no poder potenciar un mercado cambiario legal se nos potencia un mercado cambiario ilegal. Que prácticamente se convierte en el fijador de precios de la economía y de la vida y del comercio interior. Apoyado desde plataformas especulativas contrarrevolucionarias que están fuera de Cuba, y que funcionan en las redes sociales. Se las aplicaron a Venezuela también. Y son las que se van convirtiendo en referentes del tipo de cambio, y especulan sobre el tipo de cambio. Y nosotros hemos comprobado que el cambio legal no es ése, pero hay uno que se promueve por una plataforma contrarrevolucionaria, que se toma, a veces, como referencia.

Estoy de acuerdo con Pasqualina que hay una construcción ideológica, para atacar en lo económico y para provocar desestabilización. Y ahí entonces, suben los precios, tenemos inflación, el poder adquisitivo es menor, y se nos acumula un grupo de problemáticas sociales. Todo esto está presente desacreditando al gobierno, desacreditando a la Revolución, la tesis de estado fallido, nos ponen también como que somos dictadores, y todas estas cosas que son una construcción que responde a la guerra no convencional.

Hoy yo diría que como parte de esa guerra no convencional ante Cuba hay tres elementos: una es la concepción de asfixia económica, la describió José Luis (Rodríguez) cuando se refirió al memorándum Mallory en su brillante conferencia junto a la de Gambina el día que inauguramos el evento. La apuesta del gobierno norteamericano es con el recrudecimiento del bloqueo seguir apretando las tuercas económicas para buscar la fractura entre la población cubana y el gobierno y que eso lleve al estallido social a la inestabilidad, después el pretexto para intervención humanitaria. Eso lo vimos en Venezuela, eso lo vimos en Nicaragua también, son elementos de guerra no convencional.

Esto se apoya con otra estrategia estructurada de subversión ideológica, fíjense que siempre hablan de cambio de régimen, y cada vez que nosotros hacemos una medida tratan de ver como ahí se montan para el supuesto cambio de régimen. Ahora que hemos desarrollado, por determinado análisis que hemos tenido que hacer, que hemos planteado que dentro de nuestro modelo económico social socialista puede existir un sector no estatal como complemento de la economía estatal, están apostando a que ese sector no estatal se convierta en un agente de cambio de la Revolución. Y esa plataforma de subversión ideológica que tiene fondos públicos conocidos, en agencias gubernamentales norteamericana como la (…) USAID y fondos oscuros que no se conocen, y que nosotros sí lo sabemos. Entonces están actuando alimentando eso, y apoyados por una campaña mediática de descrédito de la Revolución Cubana en las redes sociales, como dice nuestro amigo Frei Betto, no son redes sociales, son redes digitales y a veces actúan más como antisociales que como sociales. Por toda la vulgaridad, la banalidad y la perversidad con la que se generan los contenidos, en esas redes.

Y aquí hay otro elemento más, y alguien se refirió aquí a él, yo creo que fue la propia Pasqualina, es que hay una plataforma de colonización cultural. Nos quieren convertir de nuevo en una neocolonia. Y esa no es solo para Cuba. Esa es la distinción que nosotros hacemos, es para el mundo entero. Porque para ser hegemónicos, lo primero, es que hay que romper las identidades de los pueblos con sus raíces. Es una batalla cultural y cuando logran que los pueblos rompan con su identidad, con su cultura, en su sentido más amplio rompan con su historia y vean como obsoletos los valores que les da esa historia. Entonces acá aspiran a cambiar los paradigmas. Y ¿cuál es el paradigma que tratan de imponer? El paradigma hegemónico. Hay que ver que escriben los ideólogos norteamericanos en sus libros sin una gota de vergüenza. Están tan convencidos de esto que no lo ocultan. Y de ahí que millones de personas en el mundo asumen sus patrones, de música, de consumo, la industria del entretenimiento y todos estos elementos.

Todo está orientado también a fracturar la conciencia social. Sin conciencia social los pueblos no pueden hacer revoluciones. Sin conciencia social los pueblos no pueden entender lo que está pasando. Sin conciencia social los pueblos no pueden discernir cuanta trampa hay en ese mensaje consumista y no pueden discernir cuales son los verdaderos propósitos hegemónicos del imperialismo.

Y entonces todo esto choca en la economía cubana. José Luis hacía un análisis histórico de cómo Fidel concebía sus aportes a la economía cubana, y marcó un rumbo. Yo siempre me he debatido en una contradicción personal, interna, por un lado, me toca ser muy crítico de nuestra economía, porque si no soy crítico no estamos viendo lo que estamos haciendo, no perfeccionamos. Y tengo una responsabilidad con eso.

Pero también la veo de otra visión que es la que creo José Luis ha tratado de expresar, esa economía que yo critico, la critican los cubanos, estamos insatisfechos con lo que se ha logrado hacer. No olvidemos que ha mantenido una obra social. Con un grupo de resultados que no lo tienen países que tienen mucho más dinero que Cuba. Entonces vamos a ver en que se ha sido ineficiente y en que se ha sido eficiente. Sobre todo, porque es una economía que se ha desarrollado en condiciones de guerra, en condiciones de agresión.

Pero incluso con todos los efectos del recrudecimiento externo, con todos los efectos de la pandemia, los indicadores de salud, educación, cultura, deporte, en Cuba siguen siendo elevadísimos. Y siguen estando por encima de lo que nos corresponde como una isla de diez millones de habitantes. Y no dejamos de observar que hay indicadores que se nos han resentido un poco en medio de esta situación. Por eso mucha infraestructura se orientó, mucha inversión se orientó, hacia el sector social y hacia las personas, hacia programas sociales.

En medio de esto Uds. me dirán, pero ¿cuál es la solución? Yo creo que la solución que tenemos en las condiciones actuales, nosotros de momento no podemos, por nuestras exportaciones, por otras cosas que hagamos, no podemos lograr todo el ingreso de divisas que necesita el país. Pero no nos vamos a rendir. Tenemos que ir buscando caminos. Profundizando. Perfeccionando cosas que nos permitan con el menor gasto de divisa, cómo podemos potenciar la producción: trabajando compañeros y compañeras. Trabajando. ¿Cómo creamos riqueza en esas condiciones? ¿Cómo repartimos la riqueza? Con justicia social. Y así estamos apoyando el socialismo.

Uds. me dirán, ¿pero eso es un poco idealista?

No. Yo desarrollé la convicción cuando enfrentamos la COVID, (sobre) la “resistencia creativa” y lo he compartido.

Nosotros con la COVID no solo resistimos. El tema de la pandemia, el recrudecimiento del bloqueo.

Nosotros con La COVID, además, nos desarrollamos y avanzamos. Cuando aquí la COVID entró, y cuando nos dimos cuenta que nosotros no íbamos a tener acceso a las vacunas que se estaban haciendo en el mundo, convocamos a nuestros científicos. Ahí fue donde pusimos a punto el sistema de gestión de gobierno basado en ciencia e innovación que ahora lo estamos llevando a la soberanía alimentaria, y a otros ámbitos. Y les dijimos: aquí hace falta soberanía para enfrentar esto y la soberanía nos la da una vacuna cubana. Una vacuna cubana.

Eso fue en marzo del 2021. En julio del 2021 había ya el primer par de candidatos vacunales. La historia después Uds. la conocen. Cinco candidatos vacunales. Hoy tres son vacunas probadas con una efectividad tremenda ante las cepas más virulentas que hay. Debido a la pandemia, dos son hoy candidatos vacunales que están en fases avanzadas de desarrollo clínicos. Hay uno de ellos, la Mambisa, que cuando salga va a ser un palo (como dicen los cubanos) con tecnología moderna que se aplica por vía nasal ¿Y qué logramos entonces? Cuando teníamos al 60 % de la población vacunada con primera dosis, se cayó el pico pandémico que venía de varios meses.

Hoy Cuba es uno de los dos países que más dosis de vacunas ha aplicado por habitante. Es uno de los veinte o veintipico países que tiene en el mundo más del noventa por ciento de su población vacunada con esquema completo, con una vacuna propia.

Fuimos los primeros en el mundo que vacunamos población pediátrica por encima de los dos años. Una letalidad de 0,76, hoy el mundo tiene una letalidad de uno, y América Latina y el Caribe una letalidad de más de 1,4. Y eso lo hicimos en esas condiciones. ¿Resistimos nada más? Resistimos y avanzamos. ¿Cuántos países en el mundo producen vacunas? No son más de diez. Pero, ¿Cuántos países en desarrollo pudieron crear su propia vacuna? Solo Cuba.

Y no la usamos solo nosotros. La compartimos con otros países del mundo. Como fueron nuestros médicos también a lugares que eran epicentro de la enfermedad, en momentos muy complejos y dieron ahí ayuda internacional. De esas brigadas médicas, ahora el imperialismo, con esa campaña de colonización cultural y de descrédito mediático, está diciendo que es explotación de fuerza de trabajo.

Pero como dijo Fidel, nosotros no mandamos soldados al mundo, nosotros mandamos médicos. Y es para salvar vidas. Y fíjense esas vacunas no están registradas. Ni esa, ni la rusa, ni la china, están registradas. Habrá que ver por qué. Por el poder del dinero, por el poder de las trasnacionales de la medicina farmacéutica, a las que no le interesa cada medicamento, que no le interesa el medicamento que resuelva la enfermedad, le interesa la gente enferma para poder vender más y tener más utilidades.

Entonces a nosotros con estas cosas que les describí nos están aplicando una lógica imperialista. Y la respuesta de Cuba va a seguir siendo la construcción socialista.

Hemos cometido errores, sí. Los estamos valorando, estamos en un proceso de valoración, estamos tomando referencia de un proceso de rectificación al que convocó Fidel en los años ’80. Y en los próximos meses estaremos compartiendo con nuestra población todo un grupo de cosas que queremos hacer de análisis conjunto sobre errores, corrección, pero no vamos a renunciar a la construcción del socialismo.

Tenemos que enfrentar errores, tenemos que enfrentar problemas acumulados que tenemos, de una época muy compleja, como la que les estoy refiriendo del periodo especial. Y tenemos también que enfrentar problemas nuevos que nos crea la situación internacional. Nosotros no somos una burbuja en el mundo. Y eventos como este, la participación de ustedes, los enfoques que ustedes dan. Nos dan aprendizaje. Nos dan luces para lo que tenemos que hacer. Pero también nos ratifican muchas convicciones. Porque lo que Uds. están denunciando y discutiendo hoy aquí, es parte de lo que nosotros también estamos enfrentando, con las convicciones que nosotros tenemos. Muchas Gracias. (Aplausos).

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Intervención de Miguel Díaz Canel. Revisada por el autor.docx (23.8 KB)


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